EL VINO ES UN ANTISÉPTICO

wine_wf2013_RESIZE-687x330El poder bactericida del vino ha sido reconocido desde hace mucho tiempo. Los sumerios utilizaban ya bálsamos y pomadas a base de vino, y nuestros antepasados se servían de ella instintivamente para lavar las heridas y desinfectar las llagas.

Esta acción bactericida del vino es debida no solamente al Alcohol que contienen sino también a sus ácidos, a su tanino, al Ácido sufuroso y a los eteres.
Se ha comprobado que un centímetro cúbico de vino Blanco, mezclado con igual cantidad de caldo de cultivo, mataba el 99 % de los colibacilos y de los bacilos del cólera y de la fiebre tifoidea. Por ello no nos debe asombrar que se distribuyese vino al ejército cuando había epidemias de disentería, como nos los revela el “Diario de Percy” (Campaña de Prusia en I807). “La disentería hace progresos. E1 ejército sufre de ella, pero débilmente. se distribuye . vino a las tropas porque es el mejor preservativo”.
De igual manera, la costumbre gastronómica que consiste en acompañar con un buen vino Blanco, una degustación de ostras o de mariscos, constituye, además una notable precaución higiénica. Y pensamos, no sin emoción, que la absorción de agua coloreada de rojo, en nuestra niñez (lo que no ha hecho de nosotros unos alcohólicos) no era tan estúpida como pudiera parecer a las asociaciones antialcohólicas.

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